Aldeanueva del Camino es una población marcada desde la época romana como un lugar de paso, atravesada por la Vía de la Plata. Se convirtió en el centro de la comarca , donde tuvo una gran importancia por su mercado de ganado vacuno desde el siglo XVII hasta hace unas décadas.
En la actualidad lucha, como el resto del medio rural, por permanecer, a pesar de la gran despoblación que sufre desde los años 70. Situado geográficamente en una depresión con suaves lomas encajadas entre las grandes elevaciones de la montaña, de las que descuelga el río que vertebra la comarca, el Ambroz. Su situación lo convierte en el pueblo más céntrico de toda la comarca, característica por la que siempre a destacado Aldeanueva de Camino.
El gran potencial de Aldeanueva del Camino es su situación estratégica dentro de la comarca, que ha favorecido el desarrollo de la industria de transformación del pimentón, actividad más importante y con mayor tradición del pueblo. Destacada también por su influencia romana, dejando huella en sus puentes y sus calles, así como por sus dos iglesias. Posee una población de 940 habitantes (datos INE 1999), alojada en un municipio de unos 20 km de superifie .
Durante la época de vacaciones la población llega a duplicarse, por la gran cantidad de emigrantes que regresan a pasar el verano a su lugar de origen. Su actividad principal es el sector servicios, puesto que el sector industrial a sufrido un importante retroceso, aunque mantiene todavía varias industrias de pimentón. También mantiene parte de su ganadería, mientras que la agricultura es minoritaria . Pequeñas industrias familiares dedicadas al mueble, de construcción, una fábrica de embutidos de reciente creación y otras pequeñas empresas dedicadas a los servicios, entorno a su principal vía de comunicación (la N-630) conforman el conjunto de actividad económica de Aldeanueva.
EL PATRIMONIO
El patrimonio de Aldeanueva del Camino, aunque nos es abundante es muy valioso.
Su calle principal debe su origen a la Vía de la Plata, perdida entre el suelo
de esta calle. Los puentes alrededor de esta vía son el mejor ejemplo de la
importancia romana en el municipio. Aparte de su legado romano, posee calles
de gran belleza, con logros en fachadas, plazas, en fuentes. Sus dos iglesias
nos muestran la división que mantuvo el pueblo durante varios siglos., pertenecientes
cada una de ellas a una diócesis diferente hasta hace pocos años, con una
historia marcada por esta situación. Su patrimonio natural es enriquecedor,
con un entorno desde el que se divisa la grandiosidad de las montañas por
un lado y la belleza de la dehesa extremeña por el otro. Los Olmos de la Pista
de Baile, de más de 100 años de antigüedad, están sometidos a especial protección
y declarados “árboles singulares” por la Junta de Extremadura. También cabe
destacar el gran alcornoque, situado en el paraje de la Fresneda en una finca
privada, así como los grandiosos castaños de la Plaza del Mercado.
