Valverde
fue el centro del primer señorío que existió
en La Vera y uno de los pueblos que mejor conserva, en todo
su casco urbano, la arquitectura tradicional verata. Desde 1.971
está declarado Conjunto Histórico Artístico.
Los
Monroy mantuvieron grandes diferencias con los señores
de Almaraz, con varios representantes de ambas casas muertos.
Es el caso de don Juan Gómez de Almaraz, que sitio el
castillo de Valverde, muriendo en el intento de conquistarlo;
también fue muerto poco después, a manos del hijo
de don Juan, que había jurado venganza, don Fernán
Pérez de Monroy III. En el año 1.371 Valverde
recibe título de villa, otorgándosele horca y
picota.
No
podemos hablar de Valverde sin hacerlo de su fiesta más
importante: Los Empalaos. La fiesta tiene lugar la noche del
Jueves Santo. Los empalaos son penitentes que cumplen una promesa.
Se les ata una soga alrededor del torso desnudo y en cruz, se
atan en toda su extensión a un madero o timón
de un arado. De los extremos de los brazos cuelgan tres argollas
de hierro y de los hombros largas puntillas. Se les cubre el
rostro con un velo blanco y sobre él una corona de espina;
en la espalda dos espadas cruzadas en forma de aspa, son enganchadas
con cuerdas. Solo lleva unas enaguas blancas como vestimenta
y va descalzo, hace un Via Crucis por todo el pueblo, acompañado
solo por el Cirineo, que lo guía con su farolillo en
la oscuridad de la noche.